Mundo ficciónIniciar sesiónCuando la hija de la mujer que invadió mi hogar se encerró a sí misma en su auto para hacer uno de sus shows y después echarme la culpa, mi papá, lleno de furia, me ató y me encerró en el maletero también. Me miró con desprecio y dijo: —¿Cómo te atreves a intentar matar a alguien? Alguien como tú no puede ser mi hija. Rogué a gritos, admití mi culpa y le supliqué que me dejara salir, pero solo recibí ordenes sin compasión: —¡Quédate aquí y reflexiona! ¡No saldrás hasta que te arrodilles y pidas perdón! El auto quedó olvidado estacionado en el garaje, y por más que grité pidiendo ayuda, nadie podía escucharme. Siete días después, mi padre se acordó de que tenía una hija y decidió liberarme. Pero no sabía qué hacía tiempo había muerto dentro de ese maletero...
Leer másSe acercó, pero antes de que pudiera hablar, papá lo agarró por el pantalón.—Carlos, eso son viles patrañas, falsedades. Esa cosa no puede ser mi hija.En sus ojos había un rayo de esperanza, como el de un padre preocupado por su hija.Pero Carlos lo apartó de una patada y sacó unas esposas para colocárselas.—Señor Martínez, el antiguo mayordomo de su familia vino a la comisaría a denunciarlo por asesinato y ocultación de las evidencias.Carlos levantó su celular y dijo:—Lamentablemente, esta sí es su hija.—¡No puede ser! ¡No es posible! Mi hija no está muerta. ¡No puede ser! Seguro que es un cadáver falso para engañarme.Alejandro, mi padre, esposado, empezó a forcejear violentamente, con desesperación en sus ojos.Yo estaba en silencio, observándolo, viendo su locura.Papá, en el momento en que te pusieron las esposas, ¿tenías miedo de que perderías todo por ser culpable de un asesinato? ¿O realmente estabas pensando que yo, tu hija, desaparecí de este mundo para siempre?—Señor
El policía, después de decir eso, permaneció en silencio. Con su amplia experiencia en investigaciones, este caso solo podía significar una cosa.La única posibilidad era que esta persona ya estaba muerta y que se trataba de un asesinato.Al ver que llegaban a esta conclusión, suspiré aliviada. Por favor, encuentren mi cadáver cuanto antes. No quiero que termine asustándolos si cuando me ven solo quede un esqueleto.Los policías llevaron todas las pistas recolectadas hasta el momento y se las presentaron a papá.—Señor Martínez, ahora sospechamos que Camila pudo haber sufrido un percance. Esperamos que coopere con nuestra investigación.Papá, al escuchar esto, lo negó con firmeza:—¡Imposible! Si todavía pudo conducir para atropellar a alguien, ¿cómo podría haberle pasado algo?—Pero, antes del accidente, Camila parecía haber desaparecido de este mundo. No hay registros de consumo, ni llamadas, ni nada. Señor Martínez, ¿cree que eso es posible?El policía lo miró con seriedad, pero a p
—No lo sé, Camila ha estado desaparecida durante mucho tiempo y aun nada que aparece la condenada muérgana —dijo papá, en tono serio.—Entendido, señor Martínez. Seguiremos buscando, pero también esperamos que coopere con nuestro trabajo.En realidad, no importa cuánto busquen los policías, nunca podrán encontrarme.Porque sigo enterrada en ese maletero, mi cuerpo está completamente descompuesto y pronto no quedará más que un esqueleto.¿Cómo podrían encontrarme?La policía investigó por todas partes, tratando de dar conmigo. Sin embargo, en todas las grabaciones donde aparezco, estoy usando sombrero y tapabocas, lo que hace imposible confirmar algo.Así, buscaron durante mucho tiempo como si estuvieran tras un tesoro, incluso Valeria fue dada de alta del hospital, pero aún no había rastros de mí.—Es como si se hubiera desvanecido. Como si estuviera escondida en el aire —dijo uno de los policías al visitar la casa.—¡No! Una persona no puede desaparecer así sin más. ¡Sus amigos seguro
Después de salir de mi casa, mi amiga seguía enviándome mensajes sin parar, pero mi celular estaba en el bolsillo de Sofía, vibrando continuamente.Sofía, tal vez con miedo de que mi amiga llamara a la policía, le respondió en secreto:—Todo está bien, no te preocupes.Esa respuesta no sonaba para nada como algo que yo diría, lo que provocó que mi amiga enviara aún más mensajes.Sofía, asustada, apagó mi celular y lo escondió en el tanque de agua del inodoro, luego se fue con papá y Valeria de vacaciones al extranjero.Yo también viajé para acompañarlos.Durante el viaje, además de recorrer diferentes lugares, papá llevó a Valeria al hospital.El embarazo de Valeria fue un accidente, pero ya que estaba embarazada, preferían que fuera un niño.En los hospitales nacionales no podían revelar el sexo del bebé, así que aprovecharon la oportunidad para hacer la prueba en el extranjero.Cuando supieron que era un niño, papá se alegró tanto que parecía haberse quitado diez años de encima.—¡Pe
Último capítulo