65. Me gusta cuando ríes
Valerik se quedó afuera de la sala de exámenes, caminando en círculos.
El corazón le latía tan fuerte que pensaba que se le iba a salir del pecho.
‘’Si le dicen que lo perdió… ¿Cómo voy a sostenerla? ¿Y si no lo perdió? ¿Si está embarazada? Joder ¿Voy a ser padre?’’
Dentro de él había un caos que lo consumía.
Minutos después, Fedorov salió y Rashel iba detrás de él.
—Haré los análisis correspondientes —dijo Fedorov—. Obviamente tenemos que actualizar y agrandar la clínica, quizás contratar más