51. Elección perfecta
Satarah miró a su alrededor justo después de entrar a la Boutique viendo si quizás había una ruta de escape para no ser vista por los hombres de Dimitry, sin embargo, se decepionó al no ver nada igual.
—¡Señora Romanova! ¡Es un placer tenerla un nuestra Boutique! Pase por aquí, su esposo nos dijo exactamente lo que quizás le gustaría. Tenemos una serie de vestidos listos para usted.
Ella miró a la amable mujer joven sonriendo suavemente. Era la primera vez que alguien la hacía sentir bienvenida