47. Desde el primer momento
El ascensor se cerró con un sonido suave detrás de ambos pero lo único que Vasilisa podía sentir, era que Zinoviy estaba demasiado cerca pero allí dentro era peor.
El escaso espacio hacía que todo se sintiera más intenso y peligroso.
Vasya estaba tensa sintiendo su respiración inestable mientras que él se mantenía erguido, impecable, con esa calma que nunca perdía, con las manos guardadas en sus bolsillos.
El silencio se instaló entre ambos cargados de una electricidad que había en el ambiente.