50. No lo permitiré
Salió prácticamente corriendo de la cocina con el corazón acelerado.
No podía dejar de pensar en lo que había hecho con Dimitry hace segundos. Jamás se hubiera imaginado estar en esa situación pero...
De repente escucha la exclamación horrorizada de "su querida suegra".
—¡¿Qué haces en toalla por toda la casa?! ¡Eres una desvergonzada!
A ella se le curvaron la comisura de sus labios y se encontró con la mirada furibunda de Yelena.
No necesitaba esto.
—Me apetecía hacer algo interesante por la m