41. Aquí no cabemos todos
SEIS AÑOS ATRÁS
Tarah dejó escapar un suspiro al ver un grupo de idiotas a los que debía atender. Si ellos la veían ahí probablemente se lo contrarían todo a Dimitry ya que él esta su amigo.
Rápidamente se quitó la goma del cabello y dejó que este cayera cubriendo su cara para no ser reconocida.
Había pensado que en aquel supermercado lejano al centro de la ciudad donde vivían sería suficiente como para no ser vista por sus conocidos. Necesitaba reunir dinero suficiente para largarse de su casa