40. ¿Puedes soltarme?
Tarah sintió su corazón pesado al ver que la tortura comenzaba.
Dimitry estaba justo detrás de ella respirando en su nuca erizándole la piel. Pronto su mano apartó el cabello que caía sobre su hombro dejando su cuello expuesto, pero no la tocó. Se inclinó más cerca para que ella pudiera escucharlo a la perfección.
—¿Ves tu creación? Las acciones tienen consecuencias en la Bratva, Satarah.
Su voz enronquecida y oscura no fue lo único que la hizo estremecer en medio de sollozos, sino también el ro