4. Principessa
—Tócame, quiero que me toques.
—¿Quieres te frote el clítoris, principessa?
El apodo suave y casi dulce provocó un Polina sintiera un cúmulo de mariposas en su vientre.
Cerró los ojos imaginándose a Marco porque cuando tenía dieciocho el solía llamarla así, hasta que ya no lo hizo más, aunque Polly no sabía el motivo de esto.
¿Estaba inventando todo esto y estaba borracha en el maldito club con Maksim? Porque esto era demasiado perfecto como para ser real y además este hombre resultaba tan parec