29. Nuestra habitación
La inminente muerte de su padre trajo a Vasilisa más determinación.
Se había encerrado en su habitación después de lanzar una mirada fulminante hacia Zinoviy quien no cambió su expresión y por suerte no intentó seguirla.
Vasilisa lloró hasta quedarse dormida y cuando despertó encontró comida en una bandeja al lado de la cama.
—¿Cuándo va a dejarme en paz? —siseó irritada de que Zinoviy hubiera entrado en su habitación o hubiera mandado a alguien para hacerlo y dejarle la comida.
—Nunca —aquella