2. ¿Vas a quedarte allí?
Rashel estaba demasiado furiosa como para dormir.
No había posibilidades de dejar aquella prisión que tenía por cárcel sin que Dimitry o Valerik se dieran cuenta pero eso no la detuvo.
—Que me sigan, me importa una mierda —masculló por lo bajo.
Rápidamente buscó en su clóset la mejor ropa que tuviera después de recibir un mensaje de sus amigas que la invitaban al bar de Gian Franco Ricci.
“Perfecto, no quiero ir a ningún lugar que tenga que ver con mi familia.”
No mentía con que estaba harta de