1. Su novio
Valerik sostenía aquel vaso en su mano queriéndose aferrar a algo para no hacer algo de lo que se arrepintiera después. El líquido dentro de este se balanceaba con cada movimiento que él hacía.
Sus ojos se mantenían fijos y filosos sobre ella.
Probablemente no debería estar mirándola así pero era simplemente inevitable.
Aquel vestido negro elegante se aferraba a cada una de sus curvas pero no era su belleza lo que lo mantenía al borde de la locura, sino la manera en la que sostenía a aquel basta