171. ¿Me darás tu permiso?
Él acunó su rostro con una de sus manos mientras que la otra sostenía su cintura mirándola con intensidad.
Ella había logrado desquebrajar las murallas de su corazón. Si ella no podía vivir sin él, el imaginar perderla era muchísimo peor.
—Malyshka, te juro que no volveré a irme sin decírtelo. No sabes lo que haces dentro de mí con esto que acabas de decirme, sé que nuestra vida nunca será normal pero quiero que entiendas que yo siempre antepondré la seguridad de mi familia, no voy a dejar que