122. El corazón roto de Satarah, Huida
Satarah suspiró apretando la carpeta en su regazo con más fuerza después de salir del auto. No quería llevársela porque no quería pensar en el divorcio pero si no la llevaba con ella Borya se daría cuenta de que le había mentido para llevarla a la oficina de Dimitry.
Su corazón parecía estar a punto de salirse de su pecho ante el nerviosismo de lo que iba a hacer pero también había una alegría en su fuero interior que punzaba dentro de ella.
Cuando entró al lugar los ojos de todos la miraron con