Al terminar de besar a la mujer, Théo se levantó y se arregló la ropa.
—Necesito irme, si seguimos aquí, voy a desistir de mi compromiso. —Asumió.
—¿No vas a tomar café primero? —Preguntó preocupada, viendo lo apurado que estaba.
—No, tomaré algo en el camino, no te preocupes, volveré muy rápido. Ni sentirás mi ausencia.
—Ya la estoy sintiendo. —Reveló triste.
—No estés así, después de hoy, prometo que seré más presente en tu vida y ¿sabes una cosa? Aprovecharé que estoy tomando unas vacaciones