Théo miró a su esposa sin entender por qué había hecho aquella invitación. No era porque había perdonado al abuelo que significaba que lo quería cerca otra vez.
A veces, el perdón significaba eso, estar en paz con nosotros mismos, dejando de cargar un rencor que solo nos perjudica. Sin embargo, dejando muy claro que mantendría una distancia, impidiendo que la persona tuviera la oportunidad de herir de nuevo.
—Vamos a pensar en eso con más calma después. Acabamos de llegar y tú necesitas descans