Cuando entró en el avión, Maia parecía una niña de tan eufórica que estaba; ni Lis parecía tan animada como ella.
—No puedo creer que vamos a viajar, Lis y yo nunca paseamos fuera de la ciudad, estoy tan emocionada.
—Te aseguro que te encantará el lugar, es muy tranquilo y no hay muchas personas cerca, serán unos días solo de paz y tranquilidad.
—No tengo palabras para expresar lo emocionada que estoy.
Théo abrazó a su esposa; ella tampoco imaginaba lo animado que él estaba. Sería la primera ve