33

Mientras una mano paseaba por la cintura, la otra tiraba del cabello de Maia, levemente, sin dejar que ella se alejara ni un milímetro para respirar. Aquello estaba mejor que la primera vez que se atrevió a besarla y no quería que terminara nunca.

Maia, por su parte, se sentía acorralada en una trampa, y por más que aquello estuviera bueno —pues no podía negar que estaba gustando—, sabía que era peligroso.

No había motivos para que Théo la besara, a no ser para masajear su propio ego y eso ella
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Elda Marquezeso es Maia defiendete... no dejes que ningún c-'>n
Escanea el código para leer en la APP