El viaje que lo cambia todo
Alejandra casi no durmió esa noche.
No porque estuviera preocupada… sino porque su mente no dejaba de dar vueltas.
Sebastián quería llevarla a ver a su mamá.
Cada vez que pensaba en eso, algo dentro de su pecho se movía de una forma extraña. No era exactamente miedo, pero tampoco era tranquilidad total.
Era… importante.
Se dio la vuelta en la cama por tercera vez, mirando el reloj.
3:12 a. m.
Suspiró.
—Esto es absurdo —murmuró para sí misma.
Intentó cerrar los ojos o