Marcos entró al cuartel a las dos de la tarde con una carpeta y una expresión que no era la de alguien que trae soluciones. Era la de alguien que trae la mitad de una respuesta y sabe que la otra mitad no está.
—Encontré el hilo —dijo, dejando la carpeta sobre la mesa. —Pero alguien lo cortó antes de que llegáramos.
Dante abrió la carpeta sin decir nada.
Lo que Marcos había conseguido era esto: un nombre menor dentro de la organización, tres niveles por debajo de la cadena de mando real, que ha