La cita médica estaba agendada para el miércoles a las diez de la mañana.
Valentina la había programado antes del secuestro y nadie había cancelado nada durante la semana del cautiverio, así que ahí estaba, en el calendario de los dos, la primera ecografía que iban a tener juntos después de todo lo que había pasado.
Dante manejó él mismo. Sin chofer, sin el auto de escolta adelante. Solo los dos en el auto, con la mañana de Milán afuera y ese silencio cómodo que habían construido entre los dos