Valentina volvió a Ferreira Group cinco días después del rescate.
Había insistido en que cinco días era tiempo suficiente, a pesar de que el médico recomendaba más descanso y Dante claramente hubiera preferido que se quedara en la mansión indefinidamente. Pero quedarse en casa significaba quedarse con los pensamientos dando vueltas, con el galpón repitiéndose en la cabeza cada vez que el silencio se volvía demasiado largo, y Valentina sabía que la única manera de salir de eso era volver a mover