—¡No! No lo haré. ¿Así que quieres esto por dinero? ¡Eres tan corrupto, Travis Mayer! Todo lo haces por ambición. ¡No tendré otro hijo contigo, vete ahora mismo!
Sídney sintió cómo la rabia y la desesperación se entrelazaban en su pecho mientras intentaba alejarse de él.
Pero Travis, con su mirada intensa y su presencia dominante, tomó su brazo con firmeza, acorralándola contra la pared.
La cercanía de su cuerpo despertó en ella una mezcla de emociones que intentaba reprimir.
—¿No fue lo mismo q