Liam la observó en silencio, sin parpadear, como si la sola presencia de Amara removiera un enjambre de emociones que llevaba años intentando enterrar. Bastó un instante… y el pasado se precipitó sobre él con la fuerza de un golpe que lo dejó sin aire.
La vio de nuevo arrodillada frente a él, aquella noche que había marcado un antes y un después en sus vidas.
—Por favor, Liam… salva a Ronald, y seré tu esposa. Seré una buena esposa, te lo juro…
La súplica, la voz rota, la desesperación. Todo reg