Capítulo: No puedes ganar esta vez.
Liam la dejó ahí, empapada en vergüenza y dolor, y se marchó a su habitación sin volver la vista atrás.
Sus pasos resonaron con firmeza en el pasillo, como si cada uno fuera un martillazo que sellaba el destino de Amara. Cerró la puerta con un golpe seco.
El ambiente dentro de la habitación era tenso, casi irrespirable, y aun así él parecía cómodo en esa frialdad que había aprendido a usar como escudo.
Cuando Paolo llegó, titubeó en la entrada. Sabía que su jefe estaba molesto, y cuando Liam est