31. Donde más te duela
POV IRENE SAINT
Este era mi momento. El juicio había sido intenso, una verdadera batalla verbal, a pesar de los intentos desesperados de la parte contraria por sostenerse en argumentos vacíos. Yo había desplegado cada una de las pruebas con astucia, pieza tras pieza, hasta construir un muro imposible de derribar.
Tras un análisis exhaustivo de los alegatos y pruebas presentadas, el juez se incorporó lentamente. El silencio se adueñó de la sala; era la expectación propia de un momento decisiv