107. Noche de bodas
POV BASTIEN DELAROCHE
Había orquestado cada detalle de la suite matrimonial con la precisión de un depredador que prepara el nido para su tesoro más preciado.
Frente a nosotros, la Torre Eiffel se erguía como un centinela de hierro, pero su brillo palidecía ante la mujer que sostenía en mis brazos.
Al cruzar el umbral, el aroma a sándalo, velas de cera cara y el perfume floral de Renata embriagaron mis sentidos.
—¿Qué haces, Bastien? —preguntó ella, su voz era un susurro de seda que acariciaba mi oído.
—Lo que un hombre debe hacer cuando finalmente reclama a su reina —respondí con una voz que ya empezaba a romperse por el deseo—. Cargarte hasta que tus pies olviden el peso del mundo.
Renata rodeó mi cuello, sus dedos se hundieron en mi nuca y depositó un beso en mi mejilla que supo a promesa. La luz de las velas bailaba en sus pupilas, reflejando el lujo de la suite, pero yo solo podía mirar cómo el resplandor dorado bañaba su piel bronceada.
—Wow… esto es hermoso, Bastien —