109. Un milagro de vida
POV IRENE SAINT
—¿Irene, hija, estás lista? —pregunta mi madre al entrar a mi habitación, con esa mezcla de nervios y emoción que solo una abuela a punto de conocer a sus nietos puede tener.
Le sonrío mientras cierro la cremallera de la maleta por última vez. Mis manos tiemblan apenas, no por miedo, sino por la expectativa.
—Sí, mamá —respondo—. Más que lista.
Hoy, al cumplirse exactamente las treinta y seis semanas de embarazo, ha llegado el día de mi cesárea programada.
El día que marcará un antes y un después en nuestras vidas.
Mi madre lleva meses viviendo con nosotros en la mansión que Alessandro adecuó para nuestra familia, aquí en Milán.
Pues sí, decidimos regresar a Italia hace algún tiempo y, contra todo pronóstico, este lugar se ha convertido en nuestro verdadero hogar.
Maximiliano se ha adaptado mejor de lo que imaginé; verlo correr por los pasillos, llamar casa a este lugar, ha sanado partes de mí que ni siquiera sabía que estaban rotas.
Alessandr