POV: Valentina
Salí de la biblioteca con el pulso ligeramente acelerado y continué avanzando hacia el fondo del corredor, donde la luz comenzaba a escasear.
Fue allí donde la vi.
Al final del pasillo, justo antes de que la pared doblara bruscamente hacia el ala norte —la zona prohibida en el contrato de Dante—, se alzaba una última puerta. A simple vista, parecía idéntica a las demás, pero al acercarme descubrí el detalle que lo cambiaba todo.
No tenía la clásica manilla de latón tradicional. E