Habían pasado varias semanas, semanas en las que el tormento de los Doone no había terminado; al contrario, empeoró significativamente.
Las noticias seguían saliendo cada día, pero ahora eran más personales, más venenosas, más dirigidas a destruir a una sola persona.
Elara se había vuelto el único objetivo de la prensa o de quien sea que estuviera detrás de todo.
Cada noticia sacaba a relucir parte del pasado de Elara; cada encabezado la ponía en medio de críticas y desagrado.
En la mansi