El sol apenas comenzaba a elevarse cuando la villa volvió a dividirse en dos mundos completamente distintos.
—Hoy es día de chicas. —Declaró Rebecca, saliendo con gafas de sol enormes y una seguridad que no admitía discusión.
—Gracias a Dios. —Añadió Elara, acomodando el bolso en su hombro. —Necesito un respiro de testosterona.
—¡Yo voy! —Nefty apareció corriendo, ya lista, con un vestido ligero y el cabello recogido en dos pequeñas trenzas.
—Por supuesto que vienes, princesa. —Lily le sonrió c