Soy socia.
El ascensor acristalado ascendía con elegancia, alejándose lentamente de la recepción de mármol blanco y las miradas inquisitivas de los empleados de Moretti-Deveraux Corp, quienes apenas disimulaban su asombro al ver reaparecer, después de meses de ausencia, a la mujer conocida como "la esposa del CEO".
Algunos la recordaban como una figura discreta, siempre elegante pero ausente en las decisiones clave. Otros, más nuevos, la miraban con una mezcla de curiosidad y desconcierto, sin saber que