El diamante en ruinas.
Isabella, sentada frente a la pantalla luminosa de su portátil en el silencio de su despacho, repasaba con atención una hoja de cálculo repleta de cifras en rojo intenso.
Sin embargo, a diferencia de la mayoría de los ejecutivos que probablemente habrían sentido un escalofrío al ver tantos números en descenso, ella los contemplaba con una mirada calculadora, como un alquimista moderno que ve en el caos la promesa de oro. Ese rojo, lejos de anunciar desastre, representaba para Isabella una oport