“Toc, toc”
Tocaron suavemente la puerta de su habitación.
Amaya salió del baño descalza, envuelta en una toalla blanca, con el cabello escurriendo agua y mojando el piso por donde caminaba. Abrió creyendo que era Carmín para anunciar la cena, pero se sorprendió al ver a Ryu en el umbral. Se veía atractivo con el largo cabello negro sujeto en una media cola, cazadora de cuero marrón claro, camisa color crema y vaqueros ajustados. De inmediato, se ruborizó cuando él la miró de arriba abajo sin o