Mundo ficciónIniciar sesiónLa filosa hoja de plata y estrancio apoyada en el blanco cuello de Zahyr hizo un pequeño corte, la sangre brotó como cuentas de rubí. Ryu se relamió los labios, deseoso de deslizarla y rasgar aún más la piel del vampiro. Poder cobrar su venganza era lo que más ansiaba, por fin tenía en sus manos a quien le traicionó.
El albino no se movía, sab&iac







