Dariela
¡Maldición! ¿Cómo pudo fallar mi truco? ¿Cómo pudo él resistirse a mi habilidad?
Era poderoso, pero manipulable, así que debió ser pan comido que se rindiera a mí. El plan parecía sencillo, pues ya lo había hecho antes, incluso con mates. ¿Que no era el lazo de los mates más fuerte que cualquier sentimiento?
Entonces, si fui capaz de interponerme entre un vínculo como ese, ¿cómo no pude lograr que Liadrek me escogiera y se entregara a mí?
—Maldita Laurel... —mascullé, con los dientes ap