Liadrek
Busqué a Laurel por toda la casa, pero no la encontré. Necesitaba explicarle por qué era incorrecto que estuviéramos juntos, pero mi lobo gruñía dentro de mí cada vez que lo sugería.
Suspiré, porque mi cabeza era un desastre.
—Liadrek... —La voz de Dariela me sobresaltó, y de forma instintiva tomé un porte defensivo, como si ella fuera una amenaza.
No, era lo contrario; era ella mi protegida. Mi deber era cuidarla, pero...
¿De qué o quién?
Ella se me lanzó encima, buscando refugio en mi