Laurel
Mi corazón palpitaba con latidos de felicidad y calidez. Hacía mucho tiempo que no me sentía parte de alguien, parte de un hogar. Aunque, pensándolo mejor, desde que Liadrek llegó a mi vida, el sentimiento de soledad menguó. Su presencia ya le daba un aire de hogar a mi vida, solo que no lo había reconocido hasta ahora...
No pude evitar observarlo comer, y mi pecho se infló de alegría y satisfacción al verlo alimentarse con tantas ganas. Al igual que yo, él estaba muy hambriento.
Suspir