Nevan
El bullicio, la música y el tumulto de tantas personas juntas me estaban provocando un fuerte dolor de cabeza.
Quise alejarme de todos en busca de tranquilidad, pero algo dentro de mí me impedía marcharme cuando Kaia era admirada de forma lasciva por tantos lobos.
Era repugnante cómo se la comían con la mirada.
Apreté la botella de jugo que llevaba en la mano para aplacar un poco la ira, pues había un instinto irracional que me instaba a arrancarles los ojos a todos ellos para que respeta