Nevan
Mis manos temblaban ligeramente mientras yo trataba de mostrarme sereno. Sin embargo, los latidos potentes de mi corazón me tenían rígido, como si hacer cualquier movimiento fuera casi imposible.
La observé caminar hacia la puerta, tranquila, sonriente y... atrevida... coqueta...
¡Con un demonio!
Me relamí los labios, pues todavía se me hacía difícil reconocer que mi solecito estaba tan...
¡Por los Woses!
Hasta pensarlo me exaltaba.
¿Acaso esto era un sueño?
Podía oler su deseo, percibir