Kaia
El silencio se instaló entre nosotros, pues me quedé sumida en los recuerdos y en todo lo que había perdido. Muy en el fondo, sentía que ese día me fue arrebatado más que mi integridad. Esa sensación siempre me había acompañado desde entonces.
—Estás muy pensativa y callada —comentó Nevan, captando mi atención.
Solté un suspiro.
—Desde que regresaste, algo cambió en mí. Me siento diferente... —le dije, y enfoqué la vista en la carretera.
Lo percibí mirarme, pero me daba un chin de pena hac