Kaia
Del otro lado de la cortina no se veía nada, pero me parecía poco apropiado. ¿Era común para ellos?
Ummm...
—¿Tienes pareja? ¡Quién lo diría! Te ves tan inalcanzable que me cuesta creer que tengas corazón —bromeó ella. Luego me miró—. Eres hermosa. El chico estrella tiene buen gusto.
—Muchas gracias —le dije con amabilidad.
—Soy Lana —se presentó.
—Mucho gusto, Lana. Mi nombre es Kaia.
—El gusto es mío. —Su atención se fue a Nivi—. Ah, pero aquí tenemos a lo más precioso de este lugar. Ni