Zebela
Mientras avanzaba por la casa, mi boca y mis ojos se abrían de forma exagerada, debido al asombro y la fascinación. Caminaba junto a Zael, sin perderme ni un detalle de la belleza que se mostraba en diferentes formas y colores en tonos anaranjado, crema y marrón.
Cada ajuar estaba colocado de forma estratégica; cada elemento decorativo, desde las cortinas y los cuadros hasta los jarrones, aportaba un aire sofisticado, ligeramente anticuado y elegante a cada sala y pasillo por los que pas