Zebela
Me dejé llevar por lo que mi poder deseaba, pues la sensación de conexión entre el alfa Bastian y yo era tan placentera que no pude resistirme.
De alguna manera floté hasta la litera del alfa y me acomodé en un angosto espacio que quedaba entre él y la pared, pero parte de mi cuerpo estaba encima suyo porque el alfa era grande. Moví mis manos por encima de su pecho y sin atreverme a tocarlo, entonces el semblante del alfa cambió.
En su rostro se reflejaba paz y alivio.
Por mi parte, susp