Laurel
Cabalgué a toda velocidad, pues los eventos extraños se mezclaron con mi mal presentimiento, ese que se quedó clavado en mi interior desde que hablé con Draevor, y me gritaban que algo malo iba a ocurrir.
Era una preocupación que crecía a medida que avanzaba. Percibí a mis guerreros a varios metros de mí y continué mi viaje por el sendero con menos inquietud. Algo me decía que los necesitaría.
Tras más de una hora de viaje, en el territorio que quedaba entre los límites de la manada de B