Laurel
Los latidos de mi corazón retumban vehementes en mi pecho, con un aura oscura que se sentía a muerte.
Muerte...
No...
Mi mente trabajó rápido en cuestión de segundos. No era muy consciente de mis actos ni de mi alrededor; era como si mi cabeza mandara órdenes a mi cuerpo, pero en un estado de pasmo donde mi alma no era consciente de mucho.
Mis músculos se destensaron con velocidad para que mis extremidades pudieran actuar.
Escuché los gritos de dolor de los guerreros que atacaban a Basti