Roan
Mientras escuchaba el reporte de mi beta sobre todo lo que estaba mal en la manada, abría las correspondencias que había recibido esa semana y que ni siquiera me había atrevido a mirar.
Todavía las palabras del alfa Bastian me torturaban día y noche, haciéndome preguntarme si de verdad hablaba en serio o solo quería provocarme. ¿Zebela, su mate? ¡Sandeces!
—¿No hay nada bueno en tu informe? —proferí de mal humor, algo perturbado por tantas malas noticias. Era difícil ver cómo la manada se