Bastian
Mis pasos por el sendero que me dirigiría a mi tulipán se sentían pesados, como si se pegaran al suelo y fuera difícil levantarlos. Estaba exhausto. Necesitaba desenmarañar todo este asunto lo antes posible, pero ese guardia era un idiota que le temía a un hombre que no poseía el poder para hacer nada más, porque yo se lo quité. O eso creía.
El cansancio no solo era físico; llevaba un agotamiento emocional que me tenía malhumorado y sin ganas de nada más que dormir. Sería perfecto desper