Frente a mi mayor demonio.
—Hola Chris— «estúpida ¿no podías decirle otra cosa?» ¿Perdóname?
Está frente a nosotras, mirando de mi hacia la carriola y luego de la carriola hacia mí y yo estoy inmóvil, hasta que Clarita comienza a llorar y por ende Dana se despierta, perdón no pude ser más original, pero mis hijas llevaban el nombre de mis dos mejores amigas, las que viajaron junto a gran parte de su familia y estuvieron el día que mis niñas llegaron al mundo.
Todavía Alma me reclama que debieron haber sido trillizas porq