La sacaron barata.
—¿No me digas que eres familiar del imbécil de Theo Jones?— le pregunto en tono molesto, mientras sostengo a la melosa de Ro en mis brazos y trato de aguantar el calor que me recorre todo el cuerpo.
—Es mi hermano ¿Por qué? ¿Lo conoces?
—¡Pues claro que lo conozco, fue el desgraciado que le puso algo en la bebida a Rocío!— le grito molesto. Esto no podía ser peor, habíamos salido de la cueva del lobo, para caer en manos de la Caperucita.
—¡Maldición! ¡Ese imbécil me las va a pagar! — grita más