Me levanto temprano con un objetivo en mente y después de darme una rica ducha bajo a desayunar.
- Buenos días, mi gente linda.
Mi papá y mi hermano fruncen el ceño y me miran cautelosos, pero es James el que habla, intentando saludarme, o eso creo.
- ¿Qué tienen de buenos? - Ay, para qué creo en santa si este odioso me sale con esas, pff.
- Pues los tienen, mi querido y adorado virgencito.
- Basta, Chris, deja de molestarme.
- James...
-Padre...
- Uy, qué están desayunando para no probarlo, di